por Eugenia Silvera Basallo
El 28 de junio de 2009 el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, fue secuestrado por un grupo de militares y trasladado a Costa Rica. El Congreso hondureño aprobó la destitución del presidente después de leer una supuesta carta de renuncia que fuera desmentida por Zelaya, y nombró a Roberto Micheletti, presidente del Parlamento, como mandatario interino.
La crisis se produjo luego de que el presidente llamara a una consulta popular para decidir si los hondureños querían convocar a una Asamblea Constituyente en pos de la reforma de la Constitución. Según indicaron los opositores al presidente depuesto, se trataba de una jugada de éste para poder ser reelecto.
En contra de la posible reforma se alinearon la Corte Suprema, la Iglesia católica, los dueños de los medios de comunicación y el partido Liberal (que había llevado a Zelaya al poder). En la vereda opuesta, se encontraron las organizaciones obreras, estudiantiles y el partido de izquierda Unificación Democrática.
Represión, clausura de medios (como la radioemisora Globo y el canal 36 de Televisión), declaración del estado de sitio el 28 de septiembre, detención de personas consideradas sospechosas, intentos de regreso al poder por parte de Zelaya, son elementos que tiñen los meses posteriores a la confección del golpe de estado. Si bien el decreto que restringía las garantías de las personas fue derogado el 5 de octubre, la represión continúa.
En estas últimas horas, en el marco de negociaciones y diálogos entre zelayistas y golpistas para lograr un acuerdo que resuelva la situación, el presidente depuesto -quien continúa refugiado en la embajada brasileña- indicó que si en los próximos dos días los golpistas no aceptan su restitución se suspenderá el diálogo.
Mientras tanto, un partido de fútbol que coloca a Honduras en el Mundial de Sudáfrica 2010 es tapa de los diarios y es difícil encontrar notas sobre la realidad política. Otra vez el fútbol es utilizado para ocultar verdades históricas.
0 comentarios:
Publicar un comentario